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30
jul
08

GUERREROS AGUILA (cuāuhtli, cuauhteuctli -en nahuatl clasico)

 

GUERREROS AGUILA (cuāuhtli, cuauhteuctli -en nahuatl clasico)

 

Hubo en esta tierra una Orden de caballeros que profesaban la milicia y hacían voto y promesa de morir en defensa de su patria y de no huir la cara a diez ni a doce que les acometiesen. Los cuales tenían por dios, caudillo y patrón al Sol. Su fiesta se llamaba Nahui Ollin;. Se celebraba dos veces en el año: el 17 de marzo y el 2 de diciembre; las dos veces que en el año cabía el número de ‘cuarto curso o movimiento’ (Nahui Ollin).

Su templo se llamaba Cuacuauhtin Inchan, que quiere decir la casa de las águilas por metáfora, la casa de los hombres valientes.

Hubo siete órdenes de guerreros:
Cuauhtli – Águila
Coatl – Serpiente
Ocelotl – Jaguar
Cuetlachtli – Lobo
Mazatl – Venado
Coyotl – Coyote
Chapullin – Chapulín

PASOS EN LA INICIACIÓN DEL GUERRERO
Todo ser escogido pasaba estos cuatro pasos:
1. Macehualiztli (elección, merecimiento y preparación).
2. Tozoztli (la agonía, vigilia).
3. Xochimiqui (muerte florida).
4. Tlacatia (nacimiento) o Izcaltia (resurrección).
;Intlayac ic mocatzahuani in tletlacolli, aya maquizquia.
Si nadie se hubiera mancillado con el pecado, nadie moriría.

El guerrero debe ser libre, fluido, imprevisible.
No debe tener rutinas.
No debe tener historia.
No debe tener apegos.
Debe perder la importancia personal.
El guerrero debe ser impecable.

El guerrero debe ir al conocimiento como a la guerra: con miedo, pero con determinación.
Nochtin tihuelitih
queh cuauh ti patlanih
patlan Tlalticpac
yahualoa in Cemanahuac
ica tlahuillic atlapaltin
Todos podemos
volar como águilas,
volando sobre la Tierra,
circulando el Universo,
con alas de blanca luz.

Un guerrero puede sufrir daño, pero no ofensa. Para un guerrero no hay nada ofensivo en los actos o palabras de los demás, mientras él mismo esté actuando dentro del ánimo correcto.

Un guerrero debe hacerlo todo como si fuera su última batalla sobre la Tierra.

Un guerrero va al encuentro de sí mismo, dando gracias por todo lo pasado y por lo que en ese momento es; sin pedir nada, pero con la alegría del que va al encuentro de su Padre.

El ánimo de un guerrero no es tan descabellado en el mundo social ni para nadie. Se necesita para salirse de toda clase de tonterías y vanidades.

Pero la lucha, la negación de sí mismo, el sacrificio, debe ser en cada instante.

Constantemente hay que matar el minuto, la hora, el día, el mes, el año, que pasan. Esta es la guerra florida, la guerra contra sí mismo, puesto que el hombre debe florecer y esto lo logra sólo a base de méritos del corazón y trabajo intenso con la energía creadora, sin derramar el vaso sagrado.

El sentimiento de la muerte torna al guerrero dulce y bondadoso, pues para él, ante este fin irremediable, todos los destinos son válidos. Nada nos diferencia de un escarabajo; la muerte nos acecha a todos, como una sombra.
La dulzura y bondad espontánea de los hombres llamados primitivos, es la prueba de su superioridad sobre el hombre civilizado, es decir, envuelto en mil cobardías.
Los actos del guerrero tienen un poder, particularmente cuando quien actúa sabe que son la última batalla en la tierra.

El hombre corriente puede ser comparado con un viajero adormecido, que va, sin apercibirse, de estación en estación; la estación terminal es la muerte y él no habrá tenido placer ninguno en el viaje.

Algunos consideran las cosas como una bendición, otros como una maldición; el guerrero toma todo en la vida como un reto. La vida del guerrero es un reto perpetuo.
Tenemos la responsabilidad de vivir en un Universo misterioso. Estamos, pues, en presencia de una purificación radical.

La sociedad moderna, extraño monopolio de una secta cosmopolita, se distingue de otras sociedades por guardar silencio sobre la muerte. Toda referencia a la muerte está proscrita, y los muertos son escamoteados. Para el guerrero, la muerte es, por el contrario, la única compañía verdadera, la consejera que testimonia todos nuestros actos.

El guerrero debe actuar siempre como un lúcido hombre acosado. El hombre que cree tener todo su tiempo es a menudo el grosero, ávido y libidinoso que el guerrero no debe ser; éste si actúa con el sentimiento de la urgencia, jamás actúa con odio y, ciertamente, rechaza comportarse como un cerdo so pretexto de que la vida le ha de faltar.

Un guerrero no puede quejarse ni lamentar nada. Su vida es un desafío interminable, y no hay modo de que los desafíos sean buenos o malos. Los desafíos son simplemente desafíos.

La confianza de un guerrero no es la confianza del hombre común. El hombre común busca la certeza en los ojos del espectador y llama a eso confianza en sí mismo. El guerrero busca la impecabilidad en sus propios ojos y llama a eso humildad.

Un guerrero toma su suerte, sea la que sea, y la acepta con la máxima humildad. Se acepta con humildad así como es, no como base para lamentarse, sino como base para su lucha y su desafío.

La humildad de un guerrero no es la humildad del mendigo. El guerrero no humilla la cabeza ante nadie, y al mismo tiempo, tampoco permite que nadie humille la cabeza ante él. El mendigo, en cambio, enseguida se arrodilla y se arrastra por los suelos ante cualquiera que considere más encumbrado; pero también exige que alguien aún más inferior haga lo mismo con él.

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27
abr
08

La Familia Azteca

La familia azteca

AztecasLa historia de los aztecas, como la de otras muchas culturas, se pierde entre la leyenda y las creencias religiosas. Sólo tenemos certeza de los hechos acaecidos un siglo antes de la llegada de Hernán Cortés. Todo lo demás se debate entre el mito y las evidencias arqueológicas.
Aunque apenas sabemos de los orígenes de este pueblo o de cómo llegó a asentarse finalmente en un islote del valle de México allá por el siglo s. XIV según datan algunos historiadores, lo que sí es cierto es que pocas civilizaciones hicieron tanto en tan poco tiempo

Organización social

El desarrollo de la civilización mexica se debe en parte a la organización de su sociedad. Ésta funcionaba en torno a una férrea estructura, apoyada fundamentalmente en relaciones de carácter gentilicio. En este contexto la unidad de organización era la familia, basada en el matrimonio. Dentro de él el hombre sólo podía tener una esposa legítima y cuantas concubinas pudiera mantener, pero con las que no realizaba ritual alguno de matrimonio. La mujer por el contrario era sometida a la monogamia.

Además de los núcleos familiares, las familias se agrupaban en una unidad superior, el calpulli, comunidad patriarcal cuyos integrantes realizaban conjuntamente funciones de carácter militar, económico y administrativo, bajo el mando de un jefe que detentaba la máxima autoridad. A su vez estos calpulli se dividían en diferentes estamentos o clases sociales: los sacerdotes, los nobles y los militares, que formaban la aristocracia, los comerciantes y artesanos, el estamento medio, los campesinos y pescadores, el estrato básico y los esclavos, que solían ser prisioneros de guerra o delincuentes.

Matrimonio

A las mujeres aztecas se les alentaba a ser discretas y recatadas tanto en sus modales como en el vestir, y aprendían, como no, todos los quehaceres domésticos. Su principal labor era criar a sus hijos hasta que éstos dejaban la vivienda familiar. A los varones se les inculcaba la vocación guerrera y así se les educaba desde niños.

Alrededor de los 20 o 22 años, los jóvenes aztecas tenían edad para casarse. Para ello el joven debía obtener el permiso de sus maestros, otorgado después de un banquete que los padres del novio ofrecían según sus recursos. Después, la petición se hacía llegar a los padres de la novia, que la aceptaban o la negaban oficialmente. Si la petición era aceptada, se realizaba la ceremonia.

Alumbramiento y mitología

Los aztecas manejaban, entre otras artes y ciencias, el sistema matemático con mucha precisión, que empleaban para pronosticar acontecimientos de la naturaleza. Así, según algunos estudiosos, podían predecir incluso el nacimiento de los niños.

La futura madre se ponía al cuidado de las diosas de la salud y de la generación.

En las familias nobles, la gestante recibía cuidados especiales y escogía con tiempo una partera que la atendiera. La partera o matrona visitaba a su cliente en su domicilio, revisando periódicamente el embarazo y entre sus tareas estaba vigilar la posición del feto y tratar de acomodarlo mediante maniobras externas, o internas durante el parto.

Los familiares de los futuros padres, se reunían de nuevo por el octavo mes del embarazo; comían y bebían y la abuela pedía la ayuda de los dioses, bendiciones y la protección para el niño por nacer.

La partera cuidaba de la casa y la comida, de los baños de la parturienta para adelantar el alumbramiento, si no lo lograba, proporcionaba entonces hierbas medicinales y por último, pedía la intervención divina.

El cuidado del embarazo era una mezcla de fórmulas mágicas para ahuyentar los malos espíritus, normas higiénicas y dietéticas y conceptos de medicina preventiva.

Parir era considerado un tipo de batalla y muchas mujeres perecían durante el alumbramiento. De este modo sus víctimas, las mujeres que morían al dar a luz, eran equiparadas a los guerreros, recibían el nombre de cihuateteo y se convertían en diosas, ya que la muerte de parto ponía a la mujer en el cumplimiento supremo de su misión: traer hombres al mundo.

Si el parto había ido bien, a ellos se les daba la bienvenida. Si era niña, la comadrona cortaba el cordón umbilical, y lo enterraba bajo el suelo del hogar, como símbolo de que la futura mujer no saldría de casa y se dedicaría a su cuidado y preparación de la comida.

Luego la partera la lavaba ofreciendo la criatura a la diosa del agua, para que ésta limpiara todas las impurezas del nacimiento, y pudiera ser bienvenida al mundo.

Las madres aztecas daban el pecho a sus hijos durante los dos primeros años de vida. A partir de esta edad cada progenitor se hacía cargo de la educación del hijo de su mismo sexo.

Educación

Para los aztecas era muy importante que sus gobernantes estuvieran capacitados para su cargo y tuvieran fuertes convicciones morales, por ello se sometía a los varones a una severa preparación con despiadadas pruebas con que demostrar su valor y habilidad militar. Desde pequeños se les sometía a penitencia y autosacrificio (ayunando, clavándose espinas de maguey, recibiendo baños de agua fría y azotes de ortiga, inhalando humo, etc.) y recibían fuertes castigos por parte de sus maestros y progenitores, quienes les exigían el cumplimiento de sus deberes y la adquisición de valores como la verdad, la humildad, la justicia, la castidad, el respeto a los mayores, etc.

Durante los primeros años la educación del niño dependía de la familia. Según fuera su rango social el niño ayudaba en las labores agrícolas, en el comercio, en la pesca, etc. Las niñas barrían, se iniciaban en la cocina, en las labores de tejido…

Cuando el niño llegaba a cierta edad, entre los 6 y 9 años, los nobles entraban a vivir en el Calmecac, que funcionaba como un internado. Allí, en esta escuela, se les entrenaba para ser sacerdotes, guerreros de élite, senadores, maestros o gobernantes y se les educaba en historia, religión, astronomía, música, filosofía y otras artes, de igual forma recibían nociones de economía y sobre todo dura disciplina y valores. También debían conocer la tradición leyendo y aprendiendo de memoria las historias ilustradas en los códices.

Las mujeres entraban como servidoras, se les inculcaba castidad y permanecían encerradas hasta la edad de casarse.

Los hijos de los estamentos más bajos iban a la escuela “del barrio” o telpochcalli donde se les preparaba para la vida práctica. Después de casarse, los campesinos recibían tierras en usufructo para trabajarlas individualmente, además de las del calpulli, donde faenaban para pagar los tributos.

Divinidades del parto

Cihuacóatl era una diosa azteca, mitad serpiente mitad humana. Dice la tradición que fue la primera mujer en dar a luz, y por ello se le consideraba protectora de los partos y en especial de las mujeres fallecidas durante el alumbramiento. Ayudó a Quetzalcoatl, dios supremo, a construir la presente era de la humanidad. Cuenta la leyenda que abandonó a su hijo en un cruce de caminos, pero regresaba a menudo para llorar a su niño perdido. Cihuacoatl regía sobre las Cihuateteo.

Las Cihuateteo eran espíritus, almas de mujeres nobles muertas al dar a luz. A estas mujeres se les otorgaba el mismo rango que a los guerreros muertos en batalla. Si éstos acompañaban a la divinidad solar hasta la mitad del cielo, ellas, partiendo del medio, lo hacían descendiendo hasta Poniente.

A pesar de la grandísima veneración que se tenía por estas divinidades, su presencia en la tierra, donde aparecían en ciertas fechas señaladas, se consideraba fatídica. La imagen con la que se les representaba era tétrica: pálidos esqueletos de blancas caras con garras de rapaz en lugar de dedos. Los vivos, para prevenir su ataque, colocaban ofrendas en los cruces de caminos.

Fuentes: Gran Historia Universal. La América Prehispánica. Ed. Club Internacional del libro. Historia de las cosas de la Nueva España; Fray Bernardino Sahagún.

Redacción: Lola García-Amado

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16
mar
08

DIOSES AZTECAS

DIOSES AZTECAS

TEZCATLIPOCA, DIOS DE LOS DIOSESTEZCATLIPOCA (Espejo humeante), es la deidad mas importante de la religion Nahua. Era el hacedor de todas las cosas, el dios del sol en su aspecto de dominio y poder en las tinieblas. Es llamado ” noche y viento, el arbitro, el que piensa y rige por su propia voluntad “. Se le hace intervenir como rival de Quetzalcóatl y causante de la caída del reino del este.

Tezcatlipoca logro con dolo que Quetzalcóatl se embriagara y transgrediera los principios que el se había impuesto. Quetzalcóatl tuvo que abandonar su reino en Tula significando así la primera gran decadencia de esta metrópoli
 

HUITZILOPOCHTLI, DIOS DE LA GUERRAUna bola de plumas en Coatepec ” la montaña de la Serpiente ” fecundo el vientre de Cotlicue. Coyolxauhqui, la luna y los Centzon huitnahua o “Cuatrocientos guerreros del sur ” , que representan a las estrellas, creyendo deshonrada a su madre decidieron matarla. En ese momento, blandiendo la serpiente de fuego nació Huitzilopochtli, quien destruyo a sus hermanos y se convirtió en el sol, senior de la guerra, quien para vivir necesita ser alentado con sangre.

Este mito relacionado con la del quinto sol, explica como para los Aztecas, en su peculiar vision religiosa, los sacrificios humanos eran la única forma de preservar el mundo de su extinción.
 

QUETZALCOATLHace mas de 2000 años ya se le rendía culto en la zona tolteca. Se le adoraría en toda Mesoamérica.

Quetzalcóatl, dios único, dual y multiple, su doble era Xolotl, el malo y entonces estaba ligado a Venus , estrella de la tarde y al mundo de los muertos. Aveces se le identificaba con Tlaloc, dios de la lluvia y con Ehecatl, dios de el viento.

Quetzalcóatl, el creador de las cinco edades cosmicas, de los hombres, dador de vida a costa de su sangre, del maíz, el que junto con Tlaloc arrebato a loas hormigas para que los hombres se alimentaran.

Según la leyenda cayo en la trampa de los magos y peco, salió de Tollan, y fue hacia ” el lugar de la quema “, vaticino su regreso y se incinero.
 

CHALCHIUTLICUE, DIOSA DEL AGUA VIVASu nombre quiere decir ” la falda de jade ” se le conocía también como Apozonalotl, que manifiesta la ondulación de las aguas: Atlacamani, se refiere a las tempestades y, Ahuit y Ayauh que alude a su movimiento. Los Tlaxcaltecas le decían Matlacueye o sea ” la vestida con faldellín azul ” y en su honor le pusieron a un monte en el que aun se siguen formando nublados tempestuosos, el llamado Malinche.

Chalchiutlicue era la compañera de Tlaloc dios de la lluvia: tenían poder sobre las aguas. Ambos fueron creados por los cuatro Texcaltipocas.

” La falda de jade ” era de las diosas mas veneradas. Tenia el don de la purificación.
 

TLALOC, DIOS DE LA LLUVIATlaloc quiere decir ” nectar de la tierra ” ; fomentaba la agricultura.

Dentro de la religion azteca era uno de los mas importantes. Recibió diversos nombres : en Zapoteco era Cocijo ” rayo “, en Totonaca era Tafin, en Mixteco era Tzahui y en Tarascó, Chupi – Tirípeme ” agua preciosa azul “. A el también se le ofrecían sacrificios humanos ; niños que morían ahogados.

Sus representaciones en diversos materiales lo muestran con mascara ; en la cultura Olmeca, en Teotihuacan, es de Tigre – Serpiente y su cabeza esta integrada con la de Quetzalcóatl, prueba de su alta posición entre las deidades.

Posteriormente su máscara la formaban dos serpientes.
 

XOCHIQUETZAL, DIOSA DE LA BELLEZA Y EL AMORXochiquetzal significa ” flor preciosa “. A esta diosa se le representa con flores y con un tocado de quetzal. Se le rendía culto con sacrificios humanos, particularmente de jóvenes doncellas y de niños.

Fue una de las principales diosas femeninas y lunares, pues también se le identificaba con la luna joven.

Entre las características de los dioses lunares, se mencionan ; ser las esposas o hermanas del sol, los patronos de los trabajadores textiles, presidían la procreación y nacimiento, eran las madres de los dioses y de la tierra, eran licenciosas, se les asociaba con las rosas y eran esposas o compañeras de los poetas o cantantes. También eran las deidades de la adivinación y estaban relacionadas con el agua.
 

XIUHTECUHTLI, DIOS DEL FUEGOTambién se le llamaba Huehuetéotl, el dios viejo del fuego y el señor viejo.

En la efigie de Cuatlicue que es la representación de la cosmogónica Azteca, Xiutecuhtli esta en el centro de la quinta dirección ; de arriba hacia abajo. Era uno de los dioses mas venerados.

Las víctimas que se ofrendaban primero eran anestesiadas con yauhtli ( haschich ) y luego arrojadas al fuego.

Ya desde hace 2700 años se le adoraba en Cuicuilco y Ticoman, donde se le representaba como un anciano jorobado, en cuya espalda lleva un bracero para el fuego.
 

CINTEOTL, SEÑOR DEL MAIZCintéotl era venerado por los aztecas como dios del maíz, al que se le atribuía un origen divino.

Cintéotl, como otros dioses Aztecas, era hombre y mujer. En su personalidad masculina era marido de Xochiquetzal, diosa del amor y la belleza. Torquemada opinaba que era una diosa de fertilidad y compañera del sol.

Su madre fue Tlazoltéotl, diosa de la fecundidad. Al sacerdote dedicado al culto de Cintéotl, se le llamaba Cinteotzin.

No es de asombrar que los aztecas divinizaran el maíz ya que en forma silvestre y después, cultivado, constituyo la base de su alimentación.

16
mar
08

LOS AZTECAS

LOS AZTECAS

Introducción

Al fundar la ciudad de Tenochtitlán los aztecas se asentaron definitivamente hasta la llegada de los españoles. Habían salido de Aztlán (lugar que desconocemos) convencidos por el dios Huitzilopochtli para buscar un sitio nuevo. Tras un camino largo y duro llegaron al Valle de México. Se establecieron en Chapultec, pero fueron expulsados de allí. Pidieron al señor de Colhuacán una tierra donde ir, y él les dio Tizapán, lleno de serpientes venenosas; pero no fue problema porque ellos se las comieron asadas. Pasado el tiempo pidieron al señor del pueblo vecino (los culhuas) que les entregara a su hija para casarla con el dios. La muchacha fue ofrecida en sacrificio y cuando lo supo su padre, tuvieron que huir hacia los lagos. Esto era ya en el año 1323. En el lago Texcoco vieron una señal del dios: un águila, en un nopal, devorando a una serpiente; y fundaron allí la ciudad de Tenochtitlán, que significa donde está el nopal silvestre.

Al menos esto cuentan las historias aztecas.

Generalmente llamamos aztecas a los habitantes de los territorios conquistados por Hernán Cortés, aplicándo, por tanto, ese término no sólo a los propios aztecas sino también a los mexicas.

Economía: Agricultura

Los principales cultivos son: maíz, tabaco, chiles, fruta y maguey.

Cultura: Lengua y escritura

Los aztecas, y tal vez ya los teotihuacanos mil años antes, hablaban una lengua llamada náhuatl. La escritura mezclaba pictogramas, ideogramas y signos fonéticos. En sus escritos queda reflejada su propia historia, geografía, economía, religión…

Algunos códices han llegado hasta nuestros días. De ellos el conocido como Códice Borbónico es anterior a la llegada de los españoles. Es un libro-calendario con dos partes, la primera un libro de los destinos (tonalamalt) y la segunda las fiestas de los meses (xiuhpohualli).

Cultura: Literatura: Poesía

Los poemas aztecas podian ser recitados o cantados al ritmo de tambores y trompetas. Algunas veces incluían palabras que no tenían ningún significado y que sólo servían para marcar el ritmo. Frecuentemente eran dedicados a los dioses, pero también trataban de otros temas como la amistad, la guerra, el amor y la vida. Algunos reyes fueron famosos poetas, como por ejemplo Nezahualcoyotl de Texcoco (1402-1472).

(Ejemplo: poesía de Nezahualcoyotl de Texcoco

¿Acaso en verdad se vive en la tierra?

No para siempre en la tierra,

solamente un poco aquí.

Aunque sea jade, se rompe.

Aunque sea oro, se hiende.

y el plumaje de quetzal se quiebra.

No para siempre en la tierra,

solamente un poco aquí”)

Cultura: creencias

Según los aztecas el mundo fue creado y destruido cuatro veces. Luego fue creado por los dioses por quinta vez. Ellos hicieron la tierra y la separaron del cielo. Después el dios Quetzalcóatl creó los hombres y las plantas que los alimentan. Los aztecas contaban esto así:

«Hicieron luego el fuego, y hecho, hicieron medio sol, el cual, por no ser entero, no relumbraba mucho, sino poco. Luego hiciron a un hombre y a una mujer: al hombre le dijeron Uxumuco y a la mujer Cipactonal. Y mandáronles que labrasen la tierra; y a ella que hilase y tejiese. Y que de ellos nacerían los macehuales, y que no holgasen, sino que siempre trabajasen. Y a ella le dieron los dioses ciertos granos de maíz, para que con ellos curase y usase de adivinanzas y hechicerías, y así lo usan hoy en día de hacer las mujeres.»

Tenían numerosos dioses:

  • Coatlicue, la diosa de la tierra.
  • Huitzilopochtli, el dios de la guerra.
  • Frecuentemente aparece en la poesía Ipalnemoani (por quien se vive), la fuerza suprema.
  • Cada aspecto de la vida sexual estaba asociado a un dios diferente. Así, Xochipilli era el dios de las flores, del amor, de la fertilidad y de las relaciones sexuales ilícitas; al igual que su esposa, la diosa Xochiquétzal, quien, además era protectora de la prostitución (que como se ha dicho antes, era lícita).
  • Por su parte, Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual.
  • Cada fenómeno atmosférico también era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.

Según los aztecas sólo se vive una vez, y la vida esta llena tanto de sufrimiento como de alegría y la única manera de perdurar tras la muerte es alcanzar la fama, si bien la propia fama desaparece cuando los mueren los que recuerdan al difunto.

Cultura: Ciencia: Astronomía

Era una de las ciencias de más tradición para los aztecas. gracias a sus observaciones determinaron con gran precisión las revoluciones del sol, de la luna, de venus, y, tal vez, de Marte; agruparon las estrellas en constelaciones (que no coinciden con las nuestras); conocieron la existencia de los cometas; la frecuencia de los eclipses de sol y de luna; y pudieron crear un complejo calendario.
Esta observación del cielo les permitió también desarrollar conocimientos de metereología y así predecir las heladas o establecer las características de los vientos dominantes.

No obstante, cada fenómeno atmosférico era asociado a un dios: a Tlaloc las lluvias, a Quetzalcóatl Ehecatl los vientos.

Cultura: Ciencia: Medicina

La medicina también tuvo un gran grado de desarrollo. Con su conocimiento de la naturaleza distinguieron propiedades curativas en diversos minerales y plantas. Los sacrificios humanos religiosos (que incluían la extracción del corazón y el desmembramiento del cuerpo) favorecieron un buen conocimiento de anatomía.
Sabían curar fracturas, mordeduras de serpientes. Posiblemente hubo “odontólogos” encargados de realizar deformaciones dentales.
Aunque la medicina era practicada por hombres y mujeres, parece ser que sólo las mujeres podrían encargarse de ayudar en los partos. La medicina estuvo muy ligada a la magia, pero el hecho de no atribuir la causa científicamente correcta a cada enfermedad no significó que no se aplicase el remedio conveniente.

Cultura: Arte: Orfebrería

Gracias a sus conocimientos de física los orfebres pudieron emplear varias técnicas en su trabajo (como la de la cera perdida), fundir oro con la plata, etc. Elaboraban todo tipo de figuras y adornos pulseras, collares, pectorales, pendientes, etc. Frecuentemente el metal se combinaba con piedras preciosas (turquesa, amatista, jade, cristal de roca) o con conchas.

Cultura: Arte: Arquitectura

Se construyeron pirámides escalonadas en Cholula, Xochicalco y Teotihuacán.

Cultura: Arte: Escultura

Los aztecas fueron hábiles escultores. realizaban esculturas de todos los tamaños, diminutas y colosales, en ellas plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle.

En las esculturas de gran tamaño solían representar dioses y reyes. Las de pequeño tamaño se reservaban para la representación de animales y objetos comunes. Se usó la piedra y la madera y, en ocasiones se enriquecían con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.

Cultura: Arte: Pintura

El color es fundamental en la pintura. Se trata de un color plano, sin matices ni sombras y, posiblemente con connotaciones simbólicas. Aparece ligada a la arquitectura, decorando los edificios.

Cultura: Arte: Plumería

Los adrornos hechos con plumas tuvieron gran importancia en América Central. Las plumas más apreciadas eran las del quetzal (verdes) las del tlauquecholli (rojas) y las del xiuhtototl (azul turquesa). Con ellas hacían tapices y adornaban mantas, máscaras rituales, escudos o trajes de guerreros.

Leyes

Las leyes eran muy severas. Como en otras culturas Lapidación por adulterio ( Fuente: J.L. Rojas, Los aztecas, col. biblioteca iberoamericana, Anaya, Madrid, 1988, p. 53)antiguas los castigos eran diferentes según fuera el delito y el rango de quien lo cometía. Generalmente el castigo era más duro si quien había cometido el delito era un funcionario o noble importante.

Existía la pena de muerte para los delitos de asesinato, traición, aborto, incesto, violación, robo con fractura y adulterio. En este ultimo caso se procedía a la lapidación aunque la mujer era estrangulada previamente. Los guerreros podían escapar de la pena de muerte aceptando un destino permanente en zona fronteriza.

La embriaguez era considerada delito. Sólo era permitida, en algunas circunstancias, para los ancianos y los guerreros profesionales. El castigo podía ser la muerte o el rapado de cabeza (si era la primera vez que alguien no importante cometía esta falta).

Sociedad

Guerrero azteca (Fuente: J.L. Rojas, Los aztecas, col. biblioteca iberoamericana, Anaya, Madrid, 1988, p. 36)El emperador azteca poseía un poder ilimitado, que abarcaba todas las cosas y todas las personas. Junto a él, los guerreros y sacerdotes formaban el grupo social de mayor poder. Los guerreros eran el principal apoyo del emperador y permitió la creación de un imperio muy poderoso pero aislado políticamente.

Apenas había grupos sociales intermedios. Si acaso, los comerciantes enriquecidos de la capital, que conseguían ascender intercambiando sus riquezas por prestigio en las fiestas que organizaban y ofreciendo alguno de sus esclavos como victima de un sacrificio ritual (cosa poco frecuente por ser muy costosa).

La mayor parte de la población eran artesanos, agricultores, servidores públicos, etc., que se organizaban en grupos de parentesco llamados calpulli.

También había esclavos que se usaban para el trabajo agrícola, el transporte, el comercio o el servicio doméstico. Algunos lo eran temporalmente, hasta que pagaran una deuda o una condena. Otros eran prisioneros de guerra que podían ser sacrificados a Huitzilopochtli.

Vida cotidiana. Educación

La educación era obligatoria. Las chicas eran educadas por sus madres en casa para realizar las tareas del hogar. Sólo las nobles podían ir a aprender a una especie de monasterio donde vivían hasta el momento del matrimonio. Para los chicos había dos tipos de escuelas: el telpochcalli y el calmecac. En el primero se estudiaba en la escuela pero se iba a dormir a casa; el segundo era un internado prácticamente reservado a los nobles.

La enseñanza de la religión era muy importante , pero también se aprendía escritura, lectura, historia y música.

Vida cotidiana. Sexualidad

Sólo había dos formas de relaciones sexuales permitidas: las que tenían lugar dentro del matrimonio; y las de guerreros solteros con sacerdotisas dedicadas a la prostitución ritual. Estas últimas estaban protegidas por la diosa Xochiquétzal, se presentaban adornadas y maquilladas y proporcionaban al hombre alucinógenos y afrodisiacos que estimulasen su apetito sexual. Siempre mantenían este tipo de relaciones antes de que lso guerreros partiesen a la batalla. El adulterio, sin embargo era severamente castigado (ver: leyes).

Cada aspecto de la vida sexual estaba asociado a un dios diferente. Así, Xochipilli era el dios de las flores, del amor, de la fertilidad y de las relaciones sexuales ilícitas; al igual que su esposa, la diosa Xochiquétzal, quien, además era protectora de la prostitución (que como se ha dicho antes, era lícita). Por su parte, Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual.

Resumido de L. López Luján (Escuela Nacional de Antropología e Historia, México), “Los Mexica, últimos señores de Mesoamérica”, en Gran Enciclopedia de España y América, vol. 1, Espasa-Calpe/Argantonio, Madrid, 1983, p. 185, por M. Pilar Rivero (Proyecto Clío).

Bibliografía

L. López Luján (Escuela Nacional de Antropología e Historia, México), “Los Mexica, últimos señores de Mesoamérica”, en Gran Enciclopedia de España y América, vol. 1, Espasa-Calpe/Argantonio, Madrid, 1983, pp. 170-188.

M. Lucena et al., “Los aztecas”, en Historia de Iberoamérica, vol. 1, Cátedra, Madrid, 1987.

J. L. Rojas, Los aztecas. Entre el dios de la lluvia y el de la Guerra, Anaya, Madrid, 1988.

J. L. Rojas, Los aztecas, Col. “Biblioteca iberoamericana”, Anaya, Madrid, 1988.M. Ballesteros et. al., Los aztecas, Cuadernos de Historia 16, num. 27, Madrid, 1985.

T. Castello, Presencia de la comida prehispánica, Banamex, México, 1986.

G. W. Conrad, Religión e imperio. Dinámica del expansionismo azteca e inca , Alianza, Madrid, 1988.

F. Díaz Infante, La educación de los aztecas, Panorama editorial S.A., México, 1985.

A. López Austín, Tarascos y mexicas, SEP/80 y Fondo de Cultura Económica, México, 1981.

M. Lucena et al., Los aztecas en la Historia de Iberoamérica, vol. 1, Cátedra, Madrid, 1987.

M. Lucena, La América precolombina, Col. “Biblioteca básica de Historia”, Anaya, Madrid, 1989.

M. Lucena, Así vivían los aztecas, Anaya, Madrid, 1992.

E. Matos, Vida y muerte en el Templo Mayor, Océano, México, 1986.

Para más información ir a …

Museo del templo mayor: http://archaeology.la.asu.edu/vm/mesoam/tm/

 

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Los Aztecas. La construcción de un imperio. 1 de 5

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